Dolor lumbar: un desafío clínico con impacto global en la calidad de vida
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08 jul 2026

Dolor lumbar: un desafío clínico con impacto global en la calidad de vida

Dr. Mario Alfrredo Rodríguez León

Ortopedia y Traumatología

Ortopedia y Traumatología

Medicina General

Medicina General

RESUMEN 

 

El Dolor Bajo de Espalda, o Lumbalgia, es una condición muy frecuente, en particular en personas con algunos factores predisponentes como la edad, sexo, labor y exposición a riesgos concomitantes como la obesidad y algunos padecimientos articulares. Genera importantes gastos a los sistemas de salud y afecta a las empresas por incapacidades y ausentismo laboral. Si bien la mayoría de los casos son pasajeros y se resuelven con reposo y algunos medicamentos analgésicos, algunos pacientes requieren de intervención médica para resolverlos. Incluso puede requerirse de manejo hospitalario urgente, de acuerdo con la gravedad de los síntomas. Estos casos necesitan tratamiento no farmacológico y farmacológico, así como adyuvantes como la fisioterapia y eventualmente cirugía.

 

La intervención con la combinación de vitaminas del complejo B asociadas con corticoesteroides se constituyen como recurso terapéutico, en particular ante la lumbalgia crónica y la radiculopatía lumbar.

 

Palabras clave: Lumbalgia, dolor bajo de espalda, dexametasona, lumbalgia crónica.

 

ABSTRACT

 

Low back pain, or lumbago, is a very common condition, particularly among individuals with predisposing factors such as age, sex, occupation, and exposure to concomitant risks like obesity and certain joint disorders. It imposes significant costs on healthcare systems and impacts businesses through disability claims and workplace absenteeism. While most cases are transient and resolve with rest and analgesic medication, some patients require medical intervention. Depending on the severity of symptoms, urgent hospital-based management may even be necessary. Such cases require both nonpharmacological and pharmacological treatments, as well as adjunctive therapies like physical therapy and, potentially, surgery.

 

Treatment combining B-complex vitamins with corticosteroids serves as a therapeutic option, particularly for chronic lumbago and lumbar radiculopathy.

 

Keywords: Lumbago, low back pain, dexamethasone, chronic lumbago.

 

INTRODUCCIÓN

 

El dolor bajo de espalda (Low Back Pain, LBP del inglés) o lumbalgia, es una condición con alta morbilidad en prácticamente todo el mundo. Su presencia genera múltiples desafíos para los sistemas de salud y a las empresas, además que altera la estabilidad familiar y demerita la calidad de vida de quien lo padece.  Esta enfermedad merece una evaluación integral; determinar si es aguda o crónica, con lo que se determinan las intervenciones terapéuticas.  Si bien la mayoría de los casos son de origen mecánico y autolimitados, una pequeña proporción de pacientes requiere atención especializada, ya sea mediante cirugía o terapia conservadora. 1,2 

 

En este artículo procederemos a la revisión somera de esta condición, las vigentes maneras de abordarla y los abordajes terapéuticas disponibles y recomendables con base en evidencia.

 

EPIDEMIOLOGÍA: LA CARGA DE LA ENFERMEDAD

 

El dolor de espalda es una afección que afecta a la mayoría de las personas en algún momento de su vida, con una prevalencia de por vida estimada entre 40% y 70%.2,3  Según el Consejo Mexicano de Ortopedia y Traumatología, ocho de cada 10 mexicanos tienen un problema en la columna vertebral, mientras que el IMSS asegura que la lumbalgia, es la octava enfermedad de atención en medicina familiar, la primera en las Unidades de Medicina Física y Rehabilitación y la segunda en los servicios de Traumatología y Ortopedia.4 

Desde una perspectiva socioeconómica, el impacto es masivo. Los costos directos e indirectos (pérdida de productividad) son sustanciales; se estima que 5% de los pacientes con discapacidad por dolor de espalda representa 75% de los costos totales asociados a esta condición.1,5 

 

A pesar de los tratamientos especializados, tanto quirúrgicos como conservadores, los pacientes suelen presentar un pronóstico socioeconómico reservado a largo plazo, con una recuperación incompleta de la capacidad laboral en muchos casos crónicos.5

 

FACTORES PREDISPONENTES

 

La lumbalgia es una condición compleja con múltiples factores etiológicos, predominantemente de origen mecánico, que se clasifican principalmente por la duración de los síntomas.

 

Factores etiológicos

 

Su origen puede dividirse en causas estructurales, mecánicas y factores de riesgo sistémicos:

 

• Degeneración del disco intervertebral (DIV): Es un factor etiológico mayor, implicado en aproximadamente 40% de los pacientes con dolor de espalda.6(Bhadouria) Este proceso irreversible incluye la pérdida de hidratación, pérdida de altura del disco y la degeneración de la matriz, lo que puede causar abultamientos o hernias que irritan los nervios.7

 

• Lesiones por sub-falla y microtraumas: La lumbalgia suele iniciarse por lesiones espinales o microtraumas acumulativos que dañan los tejidos ligamentosos. Las "lesiones por sub-falla" ocurren cuando el trauma está justo por debajo del umbral necesario para producir una lesión mayor, afectando la estabilidad de la columna.7 

 

• Origen muscular y ligamentoso: Las distensiones o esguinces en los músculos y ligamentos de la región lumbar son causas muy comunes.8(Naslausky) Estructuras como la fascia toracolumbar, el multifido lumbar y el erector de la columna juegan roles críticos; su atrofia o la infiltración de grasa en estos músculos se asocia fuertemente con la degeneración discal y el dolor crónico.7

 

• Artrosis espinal y facetaria: La degradación del cartílago en las articulaciones facetarias debido a estrés mecánico anormal o degeneración discal previa puede estimular nervios nociceptivos, causando el síndrome articular facetario.7

 

• Osteoporosis: Esta condición aumenta el riesgo de fracturas óseas vertebrales, las cuales están altamente asociadas con el inicio del dolor de espalda.6

 

Factores de riesgo y comorbilidad

 

La prevalencia de la lumbalgia se incrementa con factores como el envejecimiento, la obesidad, el tabaquismo, estilos de vida sedentarios y factores psicosociales como la insatisfacción laboral.8,9 Las mujeres postmenopáusicas presentan una mayor susceptibilidad debido a la deficiencia de estrógenos, que afecta la salud del disco y la densidad ósea.7 Lumbalgia inespecífica: En hasta 90% de los casos, la lumbalgia es inespecífica, lo que significa que ocurre en ausencia de una causa anatómica detectable.9

 

Existen diferentes factores que se asocian firmemente con la predisposición y desarrollo de la lumbalgia:

 

Estrés y factores psicosociales (banderas amarillas)

 

El estrés emocional, la depresión y la ansiedad son considerados "banderas amarillas" que predicen con mayor fuerza la transición a la cronicidad y la discapacidad que los hallazgos físicos.1 Aunque no suelen iniciar el dolor (predicen solo el 1-3% de los casos nuevos), el estrés aumenta la percepción del dolor y dificulta la recuperación al fomentar estrategias de afrontamiento pasivas.6

 

Comorbilidad

 

Osteoporosis: Aumenta drásticamente el riesgo de fracturas por compresión vertebral, una causa específica de lumbalgia. (Chou1) Existe una relación homeostática donde la baja densidad mineral ósea acelera la degeneración del disco intervertebral.7

 

Depresión y trastornos del sueño: Los pacientes con dolor crónico y comorbilidades psiquiátricas presentan alteraciones en los niveles de metabolitos cerebrales (como el N-acetil-aspartato), lo que agrava el deterioro cognitivo y la "niebla mental".6

 

Obesidad

 

La obesidad es un factor predisponente crítico que incrementa tanto la prevalencia como el riesgo de cronicidad.8

 

Carga mecánica: Aumenta el estrés físico sobre las estructuras ligamentosas y los discos.9

Infiltración grasa muscular: La obesidad se asocia con la sustitución de tejido muscular sano por grasa en los músculos paraspinales (multifidus y erector de la columna), lo que debilita el soporte estructural de la columna y acelera la degeneración discal.7

 

CLASIFICACIÓN 

 

En general, se consideran tres categorías con base en la temporalidad; estas son fundamentales para guiar el diagnóstico y manejo:

 

Lumbalgia Aguda: Se define como el dolor que ocurre en respuesta a una lesión y tiene una duración de hasta cuatro semanas.7,8 Suele ser autolimitada y vinculada directamente al daño tisular inicial.7

 

Lumbalgia Subaguda: Es aquella que persiste entre cuatro y 12 semanas.9

 

Lumbalgia Crónica: Se define como el dolor que persiste por 12 semanas (3 meses) o más.9

 

Transición a la cronicidad

 

A diferencia del dolor agudo, el dolor crónico puede persistir incluso después de que la lesión inicial haya sanado y pierde su función adaptativa. Esta transición se caracteriza por cambios morfológicos y funcionales en el sistema nervioso central, conocidos como sensibilización central.  El bombardeo constante de señales de dolor (nocicepción) altera la anatomía cerebral, provocando una reducción de la materia gris en áreas como la corteza prefrontal dorsolateral y el tálamo, lo que, como ya se destacó, puede derivar en deterioro cognitivo y "niebla mental".6

 

FISIOPATOLOGÍA

 

Lumbalgia aguda

 

Esta condición suele tener un origen mecánico y se desencadena por una lesión espinal o microtraumas acumulativos que superan la capacidad de resistencia de los tejidos.6

 

• Lesión: Muchas veces no hay una fractura evidente, sino una "lesión por subfalla", donde el trauma daña los tejidos ligamentosos y las cápsulas articulares justo por debajo del umbral de una lesión mayor.

 

• Cascada de inestabilidad: El daño en los ligamentos altera la estabilidad de la columna, lo que provoca una alineación deficiente e introduce fuerzas anormales (estrés axial continuo) sobre los discos intervertebrales y las articulaciones facetarias.

 

• Degeneración discal e inflamación: El estrés mecánico excesivo provoca la pérdida de hidratación del núcleo pulposo y la reducción de la altura del disco. Esto puede causar protrusiones o hernias que comprimen mecánicamente las raíces nerviosas o activan receptores nociceptivos mediante la liberación de mediadores inflamatorios (citocinas como IL-1, IL-6 y TNF).

 

• Respuesta muscular: Como mecanismo compensatorio, los músculos de la espalda (como el multifiduso) pueden entrar en espasmo para intentar estabilizar la zona, lo que genera dolor miofascial adicional.6

 

Lumbalgia crónica

 

La transición del dolor agudo al crónico (más de 12 semanas) marca un cambio de un dolor "adaptativo" (protector) a uno "patológico".6

 

Sensibilización periférica y central: El bombardeo constante de señales de dolor reduce los umbrales de activación de las neuronas. En la sensibilización periférica, los nervios se vuelven hiperexcitables. En la sensibilización central, los receptores NMDA en la médula espinal se activan permanentemente, provocando el fenómeno de "windup" (aumento de la intensidad del dolor ante estímulos repetitivos).6

 

Cambios neurodegenerativos: La lumbalgia crónica se asocia con una atrofia de la materia gris en áreas cerebrales clave como la corteza prefrontal dorsolateral (DLPFC) y el tálamo. Se estima que, por cada año con dolor lumbar crónico, se pierde un volumen cortical equivalente a 1.5 cm³ adicionales al envejecimiento normal.6

 

Reorganización funcional: El procesamiento del dolor se desplaza de las áreas puramente sensoriales a áreas relacionadas con las emociones y la memoria (como la amígdala y la corteza cingulada), lo que explica conductas como la “conducta catastrofista” y el miedo al movimiento.6

 

DIAGNÓSTICO

 

El diagnóstico es eminentemente clínico. Los antecedentes, edad, sexo, ocupación y estado físico general resultan determinantes para fundamentarlo. Existen algunos cuestionarios que pueden favorecer un buen diagnóstico y clasificación de cada paciente (Anexo: https://keele.health/wp-content/uploads/2022/11/Spanish.pdf). Las guías de la ACP y APS recomiendan no obtener imágenes de rutina (radiografías, RM o TC) en pacientes con dolor lumbar inespecífico. Las imágenes solo están indicadas de inmediato si hay déficits neurológicos severos o progresivos, o si se sospecha una condición subyacente grave tras la historia clínica.1

 

Maniobras físicas: La prueba de elevación de pierna recta (SLR) tiene una alta sensibilidad (91%) para detectar hernia de disco, mientras que la prueba cruzada es más específica (88%).1,2

Evolución: La mayoría de los episodios agudos mejoran significativamente en el primer mes sin necesidad de pruebas avanzadas.2

 

 

La Figura 1 muestra uno de los algoritmos disponibles para afrontar al paciente que refiere síntomas derivados de lumbalgia. Destaca la diferenciación clínica entre aguda o crónica, fundamental para determinar el tipo de intervención clínica.

 

TRATAMIENTO: ENFOQUE MULTIMODAL

 

El manejo se divide según la duración: agudo (<4 semanas), subagudo (4-12 semanas) y crónico (>12 semanas).1 Recomendaciones de primera línea

 

Información y autocuidado: Se debe aconsejar a los pacientes permanecer activos y evitar el reposo en cama prolongado (no más de 2-3 días), ya que el movimiento acelera la recuperación.1

 

Farmacología inicial: Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y el acetaminofén son las opciones de primera línea por su eficacia probada en el alivio del dolor a corto plazo.1

 

Relajantes musculares: Son una opción para el alivio a corto plazo del dolor agudo inespecífico, aunque producen sedación frecuente.1,3 

 

Terapias no farmacológicas (Especialmente para dolor crónico)

 

Se recomienda considerar acupuntura, terapia de ejercicio, rehabilitación interdisciplinaria, yoga, terapia cognitivo-conductual o manipulación espinal en pacientes que no mejoran con el autocuidado.1  

 

COMPLEJO B Y CORTICOESTEROIDES SISTÉMICOS

 

La terapéutica de la lumbalgia ha evolucionado hacia un enfoque multimodal donde el uso de adyuvantes como el complejo B y la evaluación crítica de los corticoesteroides juegan papeles distintos según el tipo de dolor y su duración. 

 

Complejo B (Vitamina B1, B6 y B12)

 

La evidencia acumulada sugiere que la combinación de tiamina (B1), piridoxina (B6) y cianocobalamina (B12) posee un efecto analgésico propio y sinérgico cuando se utiliza con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).8  

 

• Sinergia con AINEs: El uso combinado con complejo B ha demostrado ser superior a su uso en monoterapia para el manejo del dolor lumbar agudo.

 

• Reducción del tiempo de tratamiento: Un hallazgo clínico significativo es que la adición de estas vitaminas puede reducir la duración del tratamiento analgésico hasta en un 50% (por ejemplo, logrando el mismo alivio en 3 días en lugar de 7). Esto permite disminuir la dosis acumulativa de AINEs y, potencialmente, sus riesgos gastrointestinales y renales.

 

• Mecanismos de acción: Sus efectos se explican por propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y la modulación de canales de sodio y receptores de adenosina, lo cual es útil en síndromes de dolor mixto (inflamatorio y neuropático) como la lumbalgia.

 

• Seguridad: El complejo B es generalmente bien tolerado. No obstante, dosis muy altas y prolongadas de piridoxina (>1g/día) pueden causar neuropatía periférica, y la combinación de B1-B6-B12 puede presentar una mayor incidencia de eventos adversos leves (principalmente gastrointestinales) en comparación con otras combinaciones como nucleótidos con B12.9

 

El Complejo B (Tiamina, Cianocobalamina y Piridoxina) como adyuvante al tratamiento estándar fue eficaz para reducir el dolor lumbar crónico, con un perfil de seguridad esperado.10

 

Corticoesteroides

 

El papel de los corticoesteroides es más restringido y depende estrictamente de la presencia o ausencia de radiculopatía.

 

Corticoesteroides Sistémicos (Orales o Parenterales)

 

Lumbalgia No Radicular: Las guías clínicas y revisiones sistemáticas coinciden en que los corticoesteroides sistémicos no son efectivos para el dolor lumbar inespecífico y, por lo tanto, no se recomiendan.1 No han demostrado ser superiores al placebo en este grupo de pacientes.11

 

Lumbalgia radicular: Existe evidencia de calidad moderada que indica que una tanda corta de esteroides sistémicos, como dexametasona, puede ofrecer una mejora mínima y modesta del dolor a corto plazo y una mejora en la función física.12 El beneficio funcional es de aproximadamente 1 de cada 6 pacientes ayudados (NNT=6) tanto a corto como a largo plazo.11

Se consideran una opción para pacientes con síntomas radiculares que no han respondido a 2-6 semanas de tratamiento conservador.2,3

 

Proporcionan un alivio del dolor y la discapacidad a corto plazo (semanas a meses), pero no han demostrado beneficios a largo plazo (>12 meses).2

 

RECOMENDACIONES DERIVADAS DE GUÍAS CLÍNICAS

 

Adyuvancia: Considere el complejo B para acortar el uso de AINEs en cuadros agudos y mejorar la respuesta analgésica en casos con componente neuropático.7(Calderon) Uso Selectivo de Esteroides: Reserve los corticoesteroides sistémicos exclusivamente para casos de radiculopatía aguda con signos clínicos claros, informando al paciente que el beneficio es modesto.11

 

Contraindicación: No utilice corticoesteroides sistémicos de rutina para el dolor lumbar inespecífico o crónico debido a la falta de eficacia probada.1,2 

 

REFERENCIAS

 

1. Chou R, Qaseem A, Snow V, Casey D, Cross Jr JT, Shekelle P, et al. Diagnosis and Treatment of Low Back Pain: A Joint Clinical Practice Guideline from the American College of Physicians and the American Pain Society. Ann Intern Med. 2007;147:478-491.

 

2. Maharty DC, Hines SC, Brown RB. Chronic Low Back Pain in Adults: Evaluation and Management. Am Fam Physician. 2024;109(3):233-44.

 

3. Kinkade S. Evaluation and Tretment of Acute Low Back Pain. Am Fam Physician 2007;75:1181-8, 1190-2.

 

4. Sedentarismo y home office detonan problemas de columna. UDGTV Jalisco. Noticias44. Junio 2, 2026. Disponible en: https://udgtv.com/noticias/alerta-por-dolor-lumbar-del-consejo-mexicano-de-ortopedia/319111

 

5. Solumsmoen S, Poulsen G, Kjellberg J, Melbye M, Munch TN. The impact of specialised treatment of low back pain on health care costs and productivity in a nationwide cohort. eClinicalMedicine. 2022;43:101247. https://doi.org/10.1016/j. eclinm.2021.101247

 

6. Bhadouria N, Holguin N. Osteoporosis treatments for intervertebral disc degeneration and back pain: a perspective. JBMR Plus. 2024;8:ziae048. doi.org/10.1093/jbmrpl/ziae048

 

7. Mosabbir A. Mechanisms behind the Development of Chronic Low Back Pain and Its  Neurodegenerative Features. Life 2023, 13, 84. https://doi.org/10.3390/life13010084

 

8. Naslausky-Mibielli MA, Pereira-Nunea C, Goldberg H, Oliveira L, Mezitis SGE, Wajnzstain F, et al. Nucleotides Cytidine and Uridine Associated with Vitamin B12 vs B-Complex Vitamins in the Treatment of Low Back Pain: The NUBES Study. J Pain Res. 2020;13:2531–41.

 

9. Calderon-Ospina CA, Nava-Mesa MO, Arbeláez-Ariza CE. Effect of Combined Diclofenac and B Vitamins (Thiamine, Pyridoxine, and Cyanocobalamin) for Low Back Pain Management: Systematic Review and Meta-analysis. Pain Med. 2020;21(4):766–81. doi: 10.1093/pm/pnz216 8.

 

10. Reyes-Álvarez MT, Chávez Miñano V, Garro-Barrera B, Álvarez-Villalobos N. Hidroxocobalamina, tiamina y piridoxina como complemento al tratamiento estándar en lumbalgia crónica: ensayo clínico aleatorizado. Med Clín. 2026;166:107307. doi.org/10.1016/j.medcli.2025.107307

 

11. Haley SP, Stem LA. Corticosteroids for Low Back Pain. AMF. 2023;107(3):230B.

 

12. Gottie JN, Fagan DO, Polich ED. What Is the Role of Systemic Corticosteroids for Radicular and Non-radicular Low Back Pain? Ann Emerg Med. 2023;8(2):164-66.

 

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