Higiene nasal en patologías respiratorias
Imagen principal

11 ago 2026

Higiene nasal en patologías respiratorias

Dr. Gregorio Tadeo Chávez

Alergología

Alergología

Medicina General

Medicina General

Otorrinolaringología

Otorrinolaringología

Resumen

 

La higiene nasal con soluciones de agua de mar es una práctica utilizada desde hace siglos con fines preventivos y terapéuticos para mantener la salud de las vías respiratorias. Sus efectos se relacionan con la limpieza mecánica de la mucosa, la hidratación del epitelio y las propiedades biológicas de sus minerales, como magnesio, calcio, potasio y bicarbonato, que favorecen el aclaramiento mucociliar y la regulación de la respuesta inflamatoria. La evidencia disponible muestra beneficios como tratamiento coadyuvante en diversas enfermedades de la vía respiratoria superior, incluyendo rinitis alérgica, infecciones respiratorias y cuidados posquirúrgicos, con un perfil de seguridad favorable. La higiene nasal con agua de mar constituye una estrategia sencilla y segura para preservar la función de la mucosa respiratoria y fortalecer los mecanismos naturales de defensa.

 

Palabras clave: higiene nasal, agua de mar, irrigación nasal; mucosa respiratoria, aclaramiento mucociliar, rinitis alérgica, vías respiratorias superiores

 

Abstract

 

Nasal hygiene with seawater-based solutions has been used for centuries for preventive and therapeutic purposes to support upper respiratory tract health. Its effects are associated with mechanical cleansing of the mucosa, epithelial hydration, and the biological activity of minerals such as magnesium, calcium, potassium, and bicarbonate, which promote mucociliary clearance and modulate inflammatory responses. Current evidence supports its use as an adjunctive therapy for upper airway conditions, including allergic rhinitis, respiratory infections, and postoperative care, with a favorable safety profile. Overall, nasal hygiene with seawater is a simple and safe strategy to preserve respiratory mucosal function and enhance natural airway defenses.

 

Keywords: nasal hygiene, seawater, nasal irrigation, respiratory mucosa, mucociliary clearance, allergic rhinitis, upper respiratory tract

 

Introducción

 

Desde la antigüedad se ha utilizado el agua con fines preventivos y terapéuticos, especialmente en el tratamiento de enfermedades del aparato respiratorio. En las prácticas tradicionales del yoga existen diversas técnicas de limpieza nasal que forman parte de un conjunto más amplio de procedimientos de purificación corporal. Entre ellas destacan las denominadas neti, siendo jala neti el antecedente directo del concepto moderno de irrigación nasal. Estas técnicas emplean recipientes de cobre para evitar la contaminación de la solución, utilizan agua calentada a temperatura corporal y requieren una concentración precisa de sal. Este último aspecto, relacionado con la osmolaridad de la solución, continúa siendo uno de los factores más importantes para la eficacia y tolerabilidad de la irrigación nasal.1,2

 

En la actualidad, las soluciones comerciales de cloruro de sodio abarcan desde formulaciones isotónicas (0.9%) hasta soluciones hipertónicas con concentraciones cercanas al 3%. Aunque las soluciones hipertónicas pueden ofrecer beneficios en determinadas circunstancias, las de mayor osmolaridad también se asocian con una frecuencia más importante de efectos adversos, como ardor nasal, sensación de obstrucción y rinorrea.1

 

La osmolaridad de una solución no depende solo de la concentración de cloruro de sodio, sino también de la presencia de otros iones disueltos. Además de modificar la osmolaridad, estos minerales pueden ejercer efectos biológicos sobre las células y los tejidos de la mucosa nasal. Este aspecto adquiere especial relevancia porque muchas de las formulaciones comerciales, sobre todo las elaboradas a partir de agua de mar, contienen una amplia variedad de minerales distintos del sodio y el cloro, por lo que sus propiedades difieren de las de una solución salina convencional.1

 

Al analizar estas preparaciones es importante considerar tres aspectos fundamentales: (1) su composición y las diferencias entre las soluciones salinas y las basadas en agua de mar; (2) los mecanismos mediante los cuales ejercen sus efectos en la cavidad nasal y otras estructuras del aparato respiratorio; y (3) la evidencia disponible sobre su seguridad y eficacia en las distintas indicaciones clínicas.1

 

Composición de las preparaciones de solución salina y agua de mar

 

A diferencia de la solución salina, que consiste únicamente en cloruro de sodio disuelto en agua destilada, el agua de mar contiene una mezcla compleja de sustancias disueltas que incluye componentes mayoritarios, componentes minoritarios, oligoelementos y gases. La salinidad promedio del agua de mar sin diluir es de aproximadamente 3.5%, equivalente a 35 partes por mil (‰).1

 

Cerca del 99% de esta salinidad corresponde a seis iones principales: cloruro (Cl⁻), sodio (Na⁺), sulfato (SO₄²⁻), magnesio (Mg²⁺), calcio (Ca²⁺) y potasio (K⁺). Aunque la salinidad del océano abierto es relativamente constante, puede variar entre diferentes cuerpos de agua. En el océano oscila generalmente entre 33 y 37 partes por mil, mientras que en mares semicerrados puede alcanzar 37 a 38 partes por mil y, en ambientes extremos como el Mar Muerto, superar las 200 partes por mil. Estas diferencias hacen que el origen del agua utilizada para la elaboración de soluciones nasales sea un factor relevante, ya que determina su composición mineral y, potencialmente, sus propiedades biológicas y terapéuticas.1

 

El cuadro 1 muestra los efectos que tienen diferentes iones contenidos en el agua de mar.

 

 

Cuadro 1. Efectos físicos y osmóticos de los principales iones presentes en el agua de mar.2

 

 

El beneficio del agua de mar no depende únicamente del cloruro de sodio, sino también de la presencia de minerales con actividad biológica. Estos iones contribuyen a mantener la integridad del epitelio respiratorio, mejorar el aclaramiento mucociliar y modular la respuesta inflamatoria, lo que explica parte de sus efectos terapéuticos en las enfermedades de las vías respiratorias superiores.2

 

En la actualidad, las soluciones nasales a base de agua de mar han demostrado ser un complemento terapéutico útil en diversas enfermedades de las vías respiratorias superiores. La evidencia disponible sugiere que su empleo como coadyuvante favorece el manejo de la rinosinusitis aguda y crónica, contribuye al control de los síntomas de la rinitis alérgica y acelera la recuperación de la mucosa nasal después de procedimientos endoscópicos y cirugías nasosinusales.3,4

 

La respiración y su fisiología saludable

 

El aparato respiratorio está diseñado para realizar importantes funciones, como ventilar las vías respiratorias desde la atmósfera hasta los alvéolos, permitir el intercambio gaseoso y favorecer el transporte de gases hacia y desde los tejidos a través del sistema vascular. Además, cumple funciones metabólicas, de filtración o limpieza de material no deseado por el organismo y como reservorio de sangre.4

 

La nariz y las fosas nasales constituyen el inicio de las vía respiratorias. Se comunican con el exterior a través de las fosas nasales y con la nasofaringe mediante las coanas. En su interior se encuentran los cornetes nasales, recubiertos por una mucosa altamente vascularizada que ayuda a acondicionar el aire inspirado. La cavidad nasal también se conecta con los senos paranasales y las glándulas lagrimales, mientras que su techo contiene la mucosa olfatoria, responsable del sentido del olfato.4

 

Las vías respiratorias superiores constituyen la principal puerta de entrada para virus y bacterias al organismo. La nariz y la faringe representan el primer sitio de contacto, adhesión y colonización de estos microorganismos, desempeñando un papel fundamental en la defensa frente a las infecciones respiratorias.5

 

En este sentido, debe señalarse que el aire contiene alrededor de 10⁵ partículas con características de virus y bacterias por metro cúbico, con concentraciones significativamente mayores en exteriores que en espacios cerrados. Un adulto en reposo inhala aproximadamente 11.5 m³ de aire al día, lo que implica una exposición diaria a cientos de miles de microorganismos presentes en el ambiente.5

 

Además de los agentes infecciosos, la contaminación atmosférica representa otro importante desafío para la salud respiratoria. En particular, las partículas ultrafinas pueden penetrar profundamente en los pulmones, atravesar la barrera alveolar y distribuirse por el torrente sanguíneo, favoreciendo procesos inflamatorios y estrés oxidativo que incrementan el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, en especial entre personas vulnerables.5

 

Importancia de la higiene nasal con agua de mar

 

La higiene nasal con soluciones de agua de mar forma parte de los hábitos de cuidado respiratorio en diversos países, donde se utiliza tanto con fines preventivos como terapéuticos.

 

Un ejemplo de ello es un estudio multicéntrico realizado en España, en el que participaron 175 médicos y 1,350 usuarios. Los principales motivos de recomendación de la higiene con agua de mar fueron la congestión nasal, la rinitis y la higiene de las fosas nasales. El 95% de los usuarios siguió las indicaciones médicas y la gran mayoría informó mejoría de la congestión nasal, la mucosidad y la dificultad para respirar. Además, dos de cada tres pacientes señalaron una reducción en la duración de la enfermedad y más de la mitad disminuyó el uso de medicamentos.7

 

La satisfacción global fue muy alta, ya que más del 90% calificó el tratamiento como bueno o muy bueno, y dos de cada tres usuarios lo consideraron superior al suero fisiológico convencional.7

 

Por otro lado, el “Atemwegpflege” (cuidado de las vías respiratorias), también conocido como higiene o cuidado nasal, es una tradición utilizada en Alemania y tiene como objetivo mantener la humedad de las vías respiratorias. En este país, esta práctica forma parte de las medidas habituales de cuidado respiratorio y ha sido promovida por especialistas en neumología, profesionales sanitarios y organizaciones de salud y consumidores, especialmente durante la pandemia de COVID-19.8

 

Algunas organizaciones germanas incluso han difundido la idea de que la higiene nasal podría “contener” o reducir la propagación de la infección viral (Einfaches Inhalieren kann Tröpfcheninfektion effektiv eindämmern: la inhalación sencilla puede reducir eficazmente la infección por gotas).8

 

Comentario

 

Las soluciones de irrigación nasal han demostrado múltiples efectos beneficiosos en la práctica clínica para el cuidado de las vías respiratorias superiores. Sus principales mecanismos de acción son de tipo mecánico, mediante la limpieza y eliminación de secreciones, partículas y agentes irritantes de la mucosa nasal, así como efectos relacionados con su osmolaridad, que favorecen la reducción del edema y la adecuada hidratación del epitelio respiratorio.1

 

La evidencia científica disponible muestra beneficios de la irrigación nasal en diversas situaciones clínicas, incluyendo las infecciones de las vías respiratorias superiores, la rinitis alérgica, el cuidado posterior a procedimientos quirúrgicos nasales y otras condiciones que afectan la función de la mucosa respiratoria. Diversos estudios sugieren, además, que las preparaciones a base de agua de mar pueden ofrecer ventajas frente a las soluciones salinas convencionales debido a su composición natural rica en minerales y oligoelementos.1

 

Además del cloruro de sodio, el agua de mar contiene diversos iones como el magnesio, calcio, potasio y bicarbonato, componentes que pueden aportar efectos biológicos adicionales, favoreciendo la reparación celular, modulando la respuesta inflamatoria, disminuyendo la viscosidad del moco y aumentando la frecuencia del movimiento ciliar. Estos mecanismos contribuyen a preservar uno de los sistemas de defensa más importantes del aparato respiratorio: la depuración mucociliar, encargado de eliminar microorganismos, alérgenos y partículas inhaladas.1

 

La experiencia clínica y los estudios realizados en diferentes grupos de población, incluyendo pacientes con enfermedades respiratorias de vías superiores, embarazadas, niños y adultos mayores, han demostrado un perfil de seguridad ampliamente favorable para las preparaciones de agua de mar. Los efectos adversos son poco frecuentes y, cuando aparecen, suelen limitarse a molestias leves como sensación transitoria de ardor nasal o aumento del drenaje de secreciones; los eventos adversos graves son prácticamente inexistentes.1

 

Por todo lo anterior, puede afirmarse que la higiene nasal con agua de mar constituye una práctica sencilla, segura y respaldada por evidencia científica, que permite mantener la integridad funcional de la mucosa nasal y favorecer los mecanismos naturales de defensa respiratoria. Su incorporación como parte de los hábitos cotidianos de cuidado nasal representa una estrategia preventiva y terapéutica de gran valor, especialmente en poblaciones vulnerables y durante periodos de mayor exposición a infecciones respiratorias.

 

Referencias

 

1. Štanfel D, Kalogjera L, Ryazantsev S, Hlaca K, Radtsig E, et al. The Role of Seawater and Saline Solutions in Treatment of Upper Respiratory Conditions. Mar Drugs. 2022;20(330):1-23.

 

2. De la Torre C, Saynes F. Agua de mar y soluciones salinas en el tratamiento de las enfermedades respiratorias superiores. 2a ed. Intersistemas, 2025.

 

3. Martínez-Suárez V, Martínez-Hernández D, Zamorano-León J, Larrea-Cruz B, Pellegrini Belinchón F, et al. Estudio Delphi “lavados nasales con aguas de mar”: opinión, actitud y comportamiento médico sobre el uso de soluciones nasales de agua de mar. Pediatr Integral. 2017;21(8):559.e1-559.e8.

 

4. Quesada Carrasco F. Agua de mar y salud respiratoria. El Farmacéutico. 2020;(594):39-46.

 

5. Pecoraro L, Di Muri E, Lezzi G, Picciolo S, De Musso M, et al. Nasal Irrigations: A 360-Degree View in Clinical Practice. Medicine. 2025;61(8):1402.

 

6. Sanabria J, Armengot-Carceller M, Jiménez A, Bermejo R. Encuesta poblacional a usuarios de lavados nasales con agua de mar: seguimiento de la recomendación médica, hábitos de uso, percepción de beneficios y satisfacción global. Acta Pediatr Esp. 2020;78(3-4):e74-e81.

 

7. IMSS. Rinitis no alérgica: Diagnóstico y Tratamiento. Guía de Práctica Clínica. Ciudad de México: Instituto Mexicano del Seguro Social, Coordinación de Unidades Médicas de Alta Especialidad; 2012. Report No.: IMSS-587-12.

 

8. Huijghebaert S, Hoste L, Vanham G. Essentials in saline pharmacology for nasal or respiratory hygiene in times of COVID-19. European Journal of Clinical Pharmacology. 2021;77:1275-1293.

 

Más artículos de Alergología